【Español】El Balmain de Olivier Rousteing colabora con Björk en la gira de Cornucopia

发布日期:2019-05-23 14:50

Rachel Hahn  La nueva gira de conciertos con tintes de producción teatral que presenta Björk –y que acogerá hasta el próximo mes el Shed de Hudson Yards, Nueva York– se considera ya su espectáculo más ambicioso hasta la fecha. La propia cantante islandes describe Cornucopia como un lugar donde "lo acústico y lo digital se darán la mano". Quizá sea por ello que los primeros minutos del espectáculo, que llega casi a las dos horas de duración, sorprende por su desnudez sonora. Un joven coro islandés, vestido con un atuendo sencillo, casi folklórico, toma el escenario y canta algunas canciones. Luego, una versión cinematográfica de Björk aparece proyectada en los hilos plateados que cuelgan sobre el escenario a modo de telón móvil hasta que la Björk, de carne y hueso, entra en escena. Lleva dos enormes protuberancias en los hombros como gigantes perlas, conjunto que los amantes de la moda quizá recuerden sobre la pasarela de alta costura de Balmain, en su colección de primavera 2019. Unos minutos más tarde, se une el resto de la banda, incluida una sección de siete flautistas mujeres, todas envueltas en enormes pliegues de organza que flotaron también hace unos meses sobre aquel mismo desfile de alta costura de Balmain.

Puede que a primera vista Balmain y Björk nos parezca una extraña pareja. El propio Olivier Rousteing, director creativo de la insigne casa francesa, así lo reconoce, en conversación telefónica desde su taller de París, donde última en estos días su próxima colección de moda masculina. "Vestí a la Balmain Army durante ocho años, que estaba compuesta por ya sabes quién", señala, aludiendo a la asociación entre la firma y nombres como Kim Kardashian y Kylie Jenner o estrellas del pop como Beyoncé, para quien diseñó el vestuario de Coachella del año pasado.

Aquellos trajes relucientes, llenos de incrustaciones joya, marcando silueta, están muy alejados en nuestra mente de lo que llevaría Björk en su vida diaria, y mucho menos sobre el escenario. Sin embargo, Rousteing lleva siendo fan acérrimo de Björk desde su primer álbum –Bailar en la oscuridad es también su película favorita––. La artista, por su parte, asegura que nada más ver la colección de alta costura de Rousteing (el diseñador revivió el atelier de alta costura de la maison este invierno), sintió que ambos compartían el mismo vocabulario visual. "Fue un sensación curiosa que después de que James Merry [su frecuente colaborador] y yo llevásemos un tiempo dándole vueltas a ese hemisferio utópico, nos topásemos de pronto hace unos meses con la colección de Olivier Rousteing para Balmain y presenciáramos una superposición tan obvia entre nuestras mentes", nos decía Björk por correo electrónico antes de su último concierto. "Estábamos buscando uniformes tipo planta para los habitantes de este show de ciencia ficción, y nos emocionamos mucho cuando los encontramos. Eran seres casi digitales, que vagaban sin tocar el suelo por la pasarela y me parecía que solo les faltaban las flautas”, cuenta. “Tenían aletas y prismas de luz que nacían de sus cuerpos, pelaje albino y sombras de flores de durazno. . . ¡¡¡Perfecto!!!".

Después de ver online la colección de alta costura de Balmain, Björk contactó con Rousteing para pedirle que colaborara en la nueva gira que acaba de arrancar en el Shed. En cuanto a estética, los diseños de Rousteing encajan a la perfección con la visión extraterrestre que recrea Björk sobre el escenario. Tal y como lo describe la propia artista, su último álbum, Utopia, suponía "un intento de imaginar la banda sonora de una isla futura", lugar que ya ha tomado forma en su serie de conciertos en el Shed. "Me imaginé que después del apocalipsis, todos nos íbamos a una isla y nos convertíamos en una especie mutante entre plantas y pájaros, cortábamos ramas para convertirlas en flautas y tocar". 

Con esta idea en mente, es obvio que Björk quisiera un vestuario que trasgrediera los límites terrenales: "He buscado ir un paso más allá con el sistema de sonido 360 (el primero en su especie) y con la ropa para tratar de alcanzar un equilibrio amable, una energía sanadora". Las escultóricas piezas de Balmain combinan a las mil maravillas con el complejo escenario de Björk, donde destacan una cámara de reverberación a modo de vaina, un arpa, una flauta circular (en realidad, cuatro flautas articuladas en un círculo que en determinado momento rodea a la cantante islandesa), plataformas cubiertas de una especie de láminas de hongo e instrumentos indescifrables, como tambores de agua o un aluphone. 

Para permitir una mayor libertad de movimiento en escena, Rousteing tuvo que modificar cada pieza y ajustarla así a las necesidades de este entorno tan particular. En total, Balmain viste a los 15 músicos que acompañan a la cantante islandesa junto con los tres looks diferentes que creó para la propia Björk. Entre las modificaciones, uno de los hombros perla de la cantante incluye una abertura que le permite maniobrar con el micrófono. Del mismo modo, el diseñador modificó la vestimenta de la arpista, ya que la gran falda tipo tazón que lleva necesita acoplarse perfectamente a las curvas de su instrumento. "Tuvimos que rehacer los looks de la alta costura, utilizando organza plisada, seda, metal, plástico, algo de PVC y bordados, pero asegurándonos de que pudieran caminar y actuar con los diseños", dice Rousteing. Durante todo el proceso, se estableció un tira y afloja muy orgánico (la cantante le pidió a Rousteing que creara un vestido en un color verde azulado muy particular con él que trabaja mucho últimamente), aunque, en líneas generales, ambas partes ya trabajaban con un lenguaje visual muy similar. 

En opinión de Rousteing, la colaboración da testimonio del valor actual de la alta costura, una asombrosa posibilidad más del universo en constante expansión de Balmain. "El mundo Balmain es un mundo en el que no puedes predecir lo que sucederá mañana", dice. "Creo que el hecho de que ella no tenga límites con su música y que yo tampoco tenga límites en mi moda es lo que nos conecta, y que eso es lo que le gustó del último desfile de alta costura. ¿Es moda? ¿Es arte? ¿Es mobiliario? ¿Que es? No tiene nombre. No puedes encasillarlo. No puedes etiquetarlo, y creo que por eso le encantó”. 

En el mundo cuidadosamente construido de Björk, los diseños de Rousteing ayudan a comunicar su nueva visión utópica de nuestro futuro. "Es una propuesta optimista de cómo reaccionaremos ante el calentamiento global y el cambio climático", dice Björk sobre su nuevo espectáculo. “Quizás en un mundo postapocalíptico, las plantas, las aves y los seres humanos se fusionen en una nueva especie mutante. En el álbum hay pájaros que suenan a sintetizador, sintetizadores que suenan a flautas y flautas que suenan a pájaros. . . La naturaleza seguirá ofreciendo energía, optimismo y vida. Ella siempre sale adelante”. Y al ver a la cantante bailando a su manera por este universo alternativo, con esas perlas gigantes firmemente fijadas sobre sus hombros, nos parece que en verdad nos guía hacia este nuevo y bonito futuro. 

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